Tuesday, November 14, 2006
Sanev Arcot
En la noche de cópulas un violín descansaba en las sábanas, estiraste las cuerdas, las mordiste, ataste tus muñecas hasta ver hilos de sangre, entre las paredes pintaste con tu saliva la fecha de tu partida, reías desquiciadamente con un cuchillo tibio en tus manos y cual si fuera un pincel teñiste tu piel, manchaste tus ojos, sumergiste tus cabellos, lloraste amargamente esa noche, maldiciendo tu espíritu Cortavenas
y tuviste vergüenza de ello, y ahora…
Ahora soy yo quien quien decide.
El romanticismo que venero es aquel verso
que se sustenta en el hecho
No el romanticismo vicioso de palabras,
de viento
Abriré las ventanas,
es hora de
ahuyentar melancolías
.
.




nice, etnocnes no te has ido? me alegra... estas loco